El escritor presentó su novela en un encuentro cercano e íntimo con numerosos lectores toledanos.
Su libro es un canto al amor por el teatro
En la tarde de este jueves, el Festival del Cine y la Palabra, CiBRA, ha vuelto a demostrar que se puede fusionar literatura y cine en un mismo festival. El aclamado escritor, y ganador del Premio Nacional de las Letras 2022, Luis Landero, ante un Salón Rico repleto de gente, ha presentado su última novela ‘La última función’.
En la novela, Landero cuenta la historia de Tito Gil y Paula, unidos en una huida hacia delante de sus vidas con la puesta en marcha de una obra de teatro en un pueblo que podría ubicarse en lo que se conoce como la ‘España vacía’. Pese al trasfondo de ese abondo rural, el autor considera esta obra un canto al teatro.

Del mismo modo, a través de la novela, el autor plantea preguntas como si una obra teatral puede cambiar la vida de quienes la representan y cree que el arte redime a sus personajes y los cambia, sacando lo menor de cada uno.
“El personaje de Paula siente que ha fracasado en todos los aspectos de su vida. Sin embargo, la mejor manera de conocerse a uno mismo es proyectándose hacia fuera, mejor que hacia dentro, por lo que ella usa el teatro a modo de reflejo. Siendo otra persona, a través de otro personaje consigue verse poco a poco ella misma”, contaba el escritor.
En esta línea, apunta que no hay personajes ni buenos ni malos, y que en todo caso estos últimos se pueden redimir. “No es que tenga preferencia por escribir uno u otro, lo hago conforme la historia me vaya pidiendo (…). Creo que el mejor personaje que mejor ha sabido redimirse en toda la historia ha sido Don Quijote. Él fracasa en todas sus aventuras, pero se levanta y sigue luchando, fiel a sus convenciones. El hombre que fracasa es aquel no lo intenta. No voy a decir que todos los personajes son luminosos, porque no lo son, pero es que la vida no es un folletín, no es luminosa”, puntualizaba.
Otro detalle a tener en cuenta de ‘La última función’, es que el personaje de Tito Gil, en realidad está basado en una persona real, en Ernesto Gil, un amigo del propio autor, con el que incluso compartió gira por Estados Unidos, Marruecos o Francia, en los que recitaba a Lorca con su “gran voz”, acompañado por las notas de la guitarra de Landero.
“Yo es que en el fondo quería ser guitarrista, pero la vida me llevó por otros derroteros y aquí estoy presentando libros”, afirmaba entre risas.
A pesar de ser un afamado escritor, él mismo reconoce que en su casa de pequeño no había ni un solo libro, y que se nutrió de las historias populares que le contaba su padre. “Fue mi musa literaria. Tuve la música de la lengua y los cuentos, y eso no lo supera ningún escritor”, apostillaba.
Finalmente, el escritor ha querido destacar la gran relación que tiene con el cine desde bien pequeño. “Mi primer recuerdo del cine es de cuando tenía siete u ocho años, pero iba más cuando era adolescente, lo usé mucho como método didáctico, ya que en casa no había libros. Y ahora también sigo disfrutando de él. Cuando escribo, me gusta relajarme viendo alguna película, casi nunca cojo un libro para leer, necesito evadirme y tener la cabeza despejada”, puntualizaba.
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CiBRA, festival del Cine y la Palabra cuenta con el patrocinio del Ayuntamiento de Toledo, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Diputación provincial de Toledo y el Ayuntamiento de la Puebla de Montalbán.































