CiBRA y Calanda se hermanan en torno a la figura de Luis Buñuel

Toledo, 21/11/2016

La profesora de cine de la Universidad de Zaragoza, Amparo Martínez, ha desgranado la trayectoria de la Orden de Toledo y los principales espacios que visitaban sus integrantes, encabezados por Luis Buñuel

Las andanzas de Luis Buñuel en Toledo como miembro de la conocida como ‘Orden de Toledo’ ha centrado el encuentro entre festivales promovido por CiBRA, que ha contado con la presencia del alcalde, José Manuel Ibáñez, de Calanda, de donde procedía Buñuel, y Amparo Martínez, profesora de cine en el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza y especialista en este director.

CiBRA y Calanda se hermanan en torno a la figura de Luis Buñuel

Este encuentro pretende mantenerse en el tiempo y quiere procurar la realización de actividades comunes con el festival que se celebra en este municipio de Teruel. En este sentido, el alcalde de Calanda ha comentado que “nos parece una idea fantástica porque nosotros estamos trabajando en hermanar aquellas ciudades en que Buñuel fue estando”. Dentro de este proyecto, esto “nos ha venido ‘al pelo’ y espero que sea el comienzo de una larga amistad”.

Amparo Martínez, por su parte, hizo un repaso de la historia de la Orden de Toledo, fundada por Buñuel, realizando un recorrido por aquellos espacios que el director de cine visitaba junto con otros grandes del arte, como Salvador Dalí, o de la escritura, como Federico García Lorca.
Venta de Aires, donde se ha celebrado el encuentro, la Plaza de Zocodover, la Posada de la Sangre, la Plaza de Santo Domingo, el convento de San Pedro Mártir o la iglesia de San Román y sus momias y, sobre todo, el Hospital Tavera y la tumba del cardenal, ha apuntado esta profesora, fueron algunos de los espacios que estos maestros fueron visitando durante muchos años, desde 1923 en que fue fundada la orden, y que quedaron reflejados en la filmografía de Buñuel.

“La importancia de la orden, más que por la que tuvo en su momento, radica en cómo quedó en la memoria colectiva del grupo de amigos que venían a Toledo y cómo se convirtió en un mito cuando casi todos estaban muertos o en el exilio”, ha manifestado Martínez.

La profesora ha reconocido que las actividades que realizaba la orden eran fundamentalmente lúdicas, incluyendo algunos ‘ritos’ como el hecho de no asearse durante los días de estancia en Toledo, callejear por la ciudad, dejarse sorprender por las experiencias que les podía ofrecer la ciudad y “procurar no hacer el turismo que se hacía en el siglo XIX sino el que les permitiese encontrarse con espacios que no eran habituales”.

Pero será Buñuel, cuando vuelve a Toledo a partir de los años 60, quien empieza a traer gente a la ciudad y reconstruye el mito de la Orden, recuperando en tres de sus películas, especialmente, la memoria de la Orden. De forma “escamoteada” en ‘La Vía Láctea’, de manera “manifiesta en ‘Biridiana’” y profusamente en ‘Tristana’, donde prácticamente todo el escenario es la ciudad de Toledo y donde se encuentra ese homenaje directo a la tumba del cardenal Tavera.

Cuestiones varias que ha desgranado esta profesora y que ha contado con una buena participación, sobre todo jóvenes estudiantes interesados en el mundo del cine.

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